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11/1/13

EEUU: Washington y Oregon, aprendiendo a bailar bajo la lluvia...

Washington State: Port Angeles, Campamento, Forks, Kalakoloc Camping, Hoquiam, Ilwaco (377km) – hecho del 13 de Octubre al 19 de Octubre



Listos para bajar del barco

Llegamos a los Estados Unidos de América el 13 de Octubre, entrando por la ciudad de Port Angeles en el Estado de Washington. Para nuestra sorpresa, las oficiales de migraciones fueron muy agradables (el tramite se hace antes de abordar el barco en Victoria) y el ferry termino siendo un paseo turístico. Llegamos justo para el festival de la centolla y el cangrejo, del cual simplemente disfrutamos el olor, ya que no entraba en nuestro presupuesto sentarnos a comer en ninguno de los stands. Enseguida  buscamos un mapa y enseguida nos fuimos de la ciudad.



 En los alrededores de Port Angeles arranca la ruta 101 que recorre de Norte a Sur toda la costa oeste de Estados Unidos. El principio rodeo la “Olympia National Forest”, un paisaje realmente increíble. Nuestro único error (no menor) fue que llegábamos justo para la temporada de lluvia, lo que no hace al pedaleo una de las actividades mas atractivas en esa época, ya que pareciera que te están mojando con una manguera en toda dirección posible, hacienda cualquier tipo de accesorio a prueba de agua un verdadero fracaso. Así paso nuestra primera noche, donde acampamos en un Campamento provincial al lado de un lago increíble. El tema fue que luego de 14 horas dentro de la carpa, y seguir sintiendo una CANILLA de agua sobre la misma, decidimos salir a la ruta y disfrutar de pedalear bajo la lluvia. Es increíble cuando las opciones se reducen, la creatividad con la que uno puede enfrentar los problemas. Nuestra próxima parada seria Forks, una pequeña ciudad un poco mas adelante del campamento.

Llegada a Forks, el ying y el yang

Llegamos cerca de las 17 horas a la ciudad de Forks hacienda base como siempre en la primer estación de servicio que encontremos. Al llegar intente iniciar una conversación graciosa con la empleada diciendo “parece que me moje”, con lo que ella respondió “ Bienvenido a Forks” con una cara inmutable, combinando la inexistente dosis de pasión por su trabajo, y el conocimiento de que cuando en esa ciudad empieza a llover, se queda por tan solo 6 MESES!!!! Por esto mismo debíamos seguir pedaleando hacia el sur, hasta que mejore el clima.

Había pedaleado todo el día pendiente del resultado del partido final de mi equipo de Rugby, el amado y glorioso Alta Gracia Rugby. Si vencía a Universidad Nacional de Córdoba, saldría campeón del torneo de 2da Ascenso luego de 12 anos. Fui hasta la Biblioteca Popular donde habría Wifi, me conecte y allí lo inevitable: ALTA GRACIA RUGBY CAMPEÓN de la 2da división de la Provincia de Córdoba y yo no estaba allí para disfrutarlo. Hasta el momento, luego de renegar en múltiples ocasiones con el frío, la lluvia, la convivencia con mis compañeros, los Dolores musculares, NUNCA había llorado durante el viaje. En un viaje como este los sentimientos, el humor, y todo lo relacionado con ello son el desafío mas grande, tratando de mantenerlo siempre en valores neutros por así decirlo. Apenas me entero de la noticia lo llame a mi entrenador y amigo Federico Saieg, y ahí lo inevitable: me desarme en llanto en medio de la calle y bajo la lluvia, a tal punto que la gente que me pasaba por al lado estaba completamente desorientada y al punto de preguntarme si me hacia falta algo o si estaba pasando por algo grave, como explicarlo!!! La noticia me hacia infinitamente feliz, pero al mismo tiempo era uno de los eventos que como parte de un equipo ansiaba presenciar, y ahora seria el momento de entender que cuando uno decide emprender una de estas aventuras que lo alejan a uno de su CASA por tiempos prolongados, se sacrifican momentos como este para ser parte de otros, y simplemente hay que aprender a sobrepasarlo y que eso fortalezca.


Alta Gracia Rugby Campeón 2012


Me tome un buen rato para que pase el temblor, y volví a llamar a mis amigos y compañeros de equipo, que en medio de su frenesí me alentaron con sus palabras e hicieron formar parte del momento. Pasado esto, volví al punto de encuentro preestablecido con Fran y Tato, quienes estaban preguntando en una iglesia evangélica local llamada “The Assembly of God”  si podríamos armar nuestras carpas en su patio. Al llegar me encontré con que nos invitaban a pasar la noche dentro de la iglesia, donde nos terminaron dando un trato “5 estrellas”, incluyendo ducha caliente, cena y lavado de la ropa, incluyendo el secado de la carpa que era toda una solución. Desde ya mi eterno agradecimiento a la gente de “The Assembly of God” por malcriarnos un poco en medio del mal trago. De Nuevo un buen gesto inesperado compensa la amargura de un momento como el vivido y reenergiza para seguir el recorrido.


La gente de Assembly of God, 100% hospitalidad


Próxima paradas: Kalakoloc Camping ground, Hoquiam, Ilwaco

Los próximos días serian mas monótonos: despertar temprano por la mañana, tratar de avanzar lo máximo posible para salir de la temporada de lluvia y buscar algún lugar para pasar la noche, en lo posible un techo para evitar mojar todo nuestro equipamiento. Recorrimos 357 km, con paradas en Kalakoloc Camping Ground y Hoquiam, para llegar finalmente a Ilwaco a casa de Jim y Vera. Ellos son parte de Warmshowers y habían aceptado alojarnos esa noche. Al llegar nos encontramos con que también participaban del programa WOOF (Working Oportunities in Organic Farms) donde uno realiza algún trabajo dentro de la granja y recibe comida y alojamiento. Nos invitaron a quedarnos un día completo, y aprovechando que yo debía arreglar mi rueda delantera, aceptamos la propuesta. Así cerramos lo que seria nuestro ultimo dia en el estado de Washington, haciendo Carbón vegetal para luego “alimentar” el suelo con sus minerales, cosechando verduras para hacer las comidas y generando una sobredosis de charla con los dueños de casa y Rob, que estaba allí viviendo por medio del programa WOOFING. Así cerramos nuestra fugaz pasada por este estado para entrar al estado mas “bikefriendly” o amigable con la bicicleta: Oregon.


Fran iniciando el BIOCHAR


Trabajando en la huerta



De izq a derecha: Jim, NIco, Fran, Rob, y Tatan

Oregon State: Astoria, Cannon Beach, Bay City, Lincoln City, Yachats, Reedsport, Bandon (dia libre), Gold Beach. - 500 km – hecho del 19 de Octubre al 29 de Octubre

Comenzamos el estado de Oregon en Astoria, donde estaba la rueda delantera de mi bicicleta. Con Nuevo rodado, hicimos el primer tirón del día hasta Cannon Beach, un pequeño pueblo surfer y muy top de Oregon donde tuvimos nuestro primer contacto con la playa. Si bien el frío no nos permitió bañarnos, el solo caminar y ver el atardecer en el mar paga el momento. Terminamos acampando en el patio de una casa en primera linea de playa sobre una Montana que tenia la mayor vista disponible en todo Cannon Beach. Esa noche aprovechamos con Tatán para salir a conocer los bares. Entramos al primero, nos acercamos a la barra, y cuando íbamos hacienda el intento de pedir una cerveza, la persona al lado nuestro nos dice “De donde son?” a lo que respondimos “De Argentina, se nota?”. Casi eufórico, nuestro Nuevo amigo Derek Frankart nos cuenta que recién llegaba de vivir dos anos en Buenos Aires donde se había formado como Chef professional. Contento con el encuentro nos invite unos tragos y pasamos la noche charlando con una buena dosis de gente diferente.


Cannon Beach 1

Cannon Beach 2

Camping de lujo: El patio de la casa con mejor vista a la playa del pueblo!


Siendo Oregon el estado mas “bike friendly” de Estados Unidos, estaba muy bien abastecido de gente que era parte de Warmshowers, por lo que fuimos prácticamente saltando de casa en casa, para evitar dormir todos mojados, ya que nos seguía acompañando la temporada de lluvia. En Bay City nos quedamos en casa de Mark y Dee Harguth , donde fuimos 7 ciclistas esa noche. Todos habíamos llamado y nos habían aceptado, pero no sabíamos de la existencia del resto de la gente. Casi como si nos conociéramos de toda la vida, hicimos una cena comunitaria, tomamos una cantidad interesante de vino local y nos empachamos de risa e historias en la ruta, una noche increíble!

Los próximos lugares a visitar fueron Lincoln City, Yachats y Reedsport. En cada tramo nos mojamos íntegros durante el pedaleo, pero tuvimos lugares donde quedarnos a diario y pedaleamos al lado del mar casi todo el tiempo. Las ruta están muy bien preparadas para los ciclistas, con una senda transcurre paralela a la misma, y carteles indicadores de que hay ciclistas compartiendo el camino y su igual derecho en el uso del carril cuando no haya senda. Eso brinda mucha seguridad y permite viajar con mas tranquilidad.   


Postales de la HWY 101, pedaleando al lado del mar


Finalmente llegamos a Bandon, donde teníamos planes de hacer nuestro día de descanso semanal. Nos quedamos en casa de Brian Krainik, un personaje muy particular con quien pasamos finalmente unos Buenos 3 días, que incluyeron playa y surf. Con su humor ácido Americano, fue una constante batalla de ironías que nos mantuvo muy entretenidos todo el tiempo. Desde ya, muchas pero muchas gracias por la hospitalidad.



Port Oxford

Drive by shooter en Port Oxford

Surfing y stand up paddle

Muy contentos con nuestro tranquilo recorrido por Oregon, seguíamos formando nuevas teorías de como hay gente genial en todos lados, y como los preconceptos sobre como seria la gente que uno iría conociendo.Es todo  producto de lo que uno escucha y ve por los medios masivos de comunicación, que entre lo sensacionalista y su ocasional ausencia de objetividad, crean una imagen sobre un pueblo que luego se convierte en un estigma difícil de erradicar.
Por ultimo nos quedamos en casa de Scott y Brent cerca de Gold Beach, donde dormimos en una muy linda cabaña en medio de la Montana. El lugar tenia su propia vertiente de agua y numerosas soluciones ecosustentables para proveerse de servicios, como paneles solares y calefacción por medio de salamandras. Resulta muy interesante todas estas innovaciones para hacer de nuestras casas un lugar con menor impacto y mas autosuficiente.



Team Durango en casa de Brent y Scott


Despedida en casa de Brent y Scott

Allí cerraríamos nuestro paso por un estado con personalidad propia, perfectamente preparado para viajar en bicicleta, y que nos transmitió una muy buena onda. Próxima parada: Crescent City en el estado de California!!!



5/1/13

British Columbia, recorriendo el Sur!

Lo que podríamos considerar el Segundo tramo a recorrer de British Columbia es desde Prince George hasta Vancouver (785 km) y luego el cruce a la Isla de Vancouver, desde donde cruzaríamos al estado de Washington en Estados Unidos. Probablemente fue hasta la fecha, el lugar al que le dedicamos mas tiempo. Fueron surgiendo múltiples paradas no programadas dentro del viaje, que a lo largo de la entrada iré comentando. Dedicamos más de un mes a frenar y conocer nuevos lugares y encontrarnos con diferentes amigos.



Comenzamos hacia el sur el 2 de septiembre desde casa de nuestro amigo Eric Koram en Prince George. Habíamos cultivado amistades en diversos puntos del viaje  que vivían durante todo este trayecto, por lo cual iríamos visitándolos durante nuestra ruta al sur. Entre las primeras paradas estuvieron 10 Mile Lake, Mc Lease Lake, Lake La hache, Clinton, Lython y Hells Gate. Fue nuestro tramo más comprometido en cuanto a Resistencia física al momento, ya que hicimos 600 kilómetros en 6 días, por lo que fue una media perfecta de 100 km por día. 



Camino a Hells Gate

Entre algunas menciones en historias de ese tramo, están la casa de Graham Gerry en 10 Mile Lake y Dave Andrew en Mc Leese Lake, donde nos agasajaron con cenas y desayunos como para remolcar luego un camión si hiciera falta, desde ya nuestro mas sincero agradecimiento.



Cena de lujo en Mc Leese Lake
Terminado este ultimo tirón, llegaríamos a Hope donde nos hospedaría el padre de Kyle, un amigo nuestro que vive en Fort St John. Kyle gentilmente nos contacto con sus padres para que los visitemos cuando estuviéramos cerca. Hope es una pequeña ciudad metida en un valle cerrado de montanas, conocida por ser set de filmación de la primer película de Rambo (están los viejos túneles del ferrocarril), y debido a su tranquilidad es bien reputado como ciudad donde vivir los anos luego de jubilarse. Allí nos esperaban John y Sara, para regalarnos lo que fue nuestro primer día de descanso desde Prince George, donde para variar fuimos malcriados hasta el ultimo minuto,  otra prueba fiel de la interminable generosidad Canadiense.  


Luego de Hope vinieron unos días en Osoyoos. Esta ciudad esta ubicada en pleno Valle de Okanagan y muy cerca del límite con EEUU. Allí recorrimos las granjas productoras de frutas como manzanas, duraznos, pelones, ciruelas, cerezas y viñedos.  Pasamos unos increíbles 20 días, acampando entre los frutales de Tom Fernandes, dueño de una mayorista, minorista y acopiadora de frutas, una eminencia de la actividad en el pueblo. Una persona muy querida por sus empleados, vecinos y clientes, algo que no se ve mucho en el mundo de los negocios.  Nos dejo un excelente recuerdo y un muy buen ejemplo para cualquier emprendimiento que uno considere iniciar en el futuro.

Junto a Tom Fernandez, un poco de humor!


Luego de Osoyoos regresamos a Hope, saludamos a nuestros amigos John y Sara y seguimos hacia Vancouver. Allí nos esperaba nuestra amiga Malena Luppi, quien es paisana de nuestra amada Alta Gracia, y vive hace anos en Vancouver. Era la primer persona de nuestra tierra con quien tendríamos contacto, por lo tanto fue como una recarga de energía. Como perfecto complemento, ella esta en pareja con Carlitos, quien originario de México, un país al que le tengo infinito cariño, es excelente embajador de sus tierras y hace honores a su hospitalidad y arte culinario. Tuvimos la suerte de llegar para el Domingo 7 de Octubre, día en que se celebra el día de acción de gracias. En Canadá se festeja el primer domingo del mes de Octubre, fecha que coincide con la época de cosecha y donde se celebra el encuentro entre el nativo y el inmigrante como muestra de entendimiento y paz.  Tuvimos una cena multicultural, con países como México, Perú, Grecia, y Argentina por supuesto.


Cena de Acción de Gracias en lo de Male y Carlitos
Durante ese fin de semana,  conocimos una de las ciudades modelo del mundo, que nos dejo estupefactos con su orden y arquitectura. Todo esto  mezclado con la multiculturalidad de sus habitantes, hace a Vancouver una de las ciudades con mejores calidades de vida del mundo.


Ronda de bares en Vancouver
Downtown Vancouver
Dejamos Vancouver el 9 de Octubre para cruzar a la Isla de Vancouver. Iríamos en ferry a Victoria, capital de la provincial de British Columbia y ultimo punto de nuestro extenso recorrido por Canadá. El ferry (17 usd) por si solo constituye un atractivo turístico, por lo que si alguno llega a estar en la ciudad de Vancouver por alguna razón, no dejen de subirse, es un verdadero placer.
Los últimos 4 días en Canadá no se destacaron por el clima pero nos regalaron un evento al que no podíamos faltar: la AMERICAS RUGBY CUP, donde se enfrentarian Uruguay, Argentina, Estados Unidos y Canadá. Nos habiamos contactado con nuestro amigo Guillermo Alemanno, cuyo primo Matias Alemanno formaba parte del plantel titular de Los Jaguares, el equipo de rugby que presenta Argentina en este torneo. Pasamos por el hotel, y luego de una interesante charla con el cuerpo tecnico y los jugadores, nos llevamos las entradas para el Viernes 12 de Octubre, donde Argentina enfrentaria a Estados Unidos.
Llegado el día, puntuales nos presentamos en la cancha y alli formamos parte de la “barra brava” de 5 personas que alentábamos a Argentina, formada por nosotros 3 y una pareja formada por un muchacho de Buenos Aires que esta casado con una local que se volvio hincha fanática de Argentina en un intercambio cultural del que había sido parte en su adolescencia. Pegados al cuerpo tecnico, seguimos jugada a jugada lo que sería una comoda Victoria para Argentina. Luego del partido pasamos por el vestuario, felicitamos a nuestro amigo Matias Alemanno, y nos llevamos al siguiente postal de recuerdo…


Con Mati y Fede después del partido de Los Jaguares
Fran acomoda la bici en el ferry

El Sábado 13 de Octubre, luego de casi 3 meses, nos subimos al ferry que nos cruzaria desde Victoria - Canada,  a Port Angeles – Estados Unidos, en el estado de Washington. En tan solo una hora y media dejamos atrás un país que nos regalo una infinita cantidad de paisajes, y donde fuimos agasajados por la enorme generosidad de su gente. Sin planearlo ni saberlo, Canadá nos deja docenas de momentos increíbles, imagines alucinantes, y la necesidad de volver y seguir recorriendo su inmensidad, tanto geográfica como humana, desde el fondo de mi Corazón, MUCHAS GRACIAS!!!

5/12/12

British Columbia, una joya de Canadá - Recorriendo el Norte

El Yukon nos había dejado una muy buena impresión del Norte Canadiense, pero no teníamos la mas remota idea de lo que seria recorrer el Sudoeste, tanto por la belleza de sus paisajes, como por la interminable generosidad de su gente. A medida que vaya avanzando la entrada, van a ir surgiendo las anécdotas. Me esmere en nombrar algunas interesantes, pero no son ni una décima parte de todo lo que sucede arriba de una bicicleta, todos los días hay algo nuevo que queda para el recuerdo.
 
 



Entramos a British Columbia y la recorrimos de Norte a Sur. Arrancamos al salir de Watson Lake con próxima parada las LIARD RIVER HOTSPRINGS (termas del Río Liard). Camino a las termas acampamos al costado de la ruta en una planicie con unos espacios bastante sospechosos a los que nuestro mas experimentado ciclista declaro "espacios que habían sido ocupados por carpas". Confiando en su palabra, armamos campamento, cocinamos, y nos fuimos a dormir. A la mañana siguiente, Tatan escucho el rugir de una respiración que no le sonaba muy familiar, y al asomarse afuera de la carpa, tenia un búfalo inmenso mirando hacia nuestras carpas. Su mirada nos dejo saber que esos espacios de pasto aplanado no habían sido "carpas", sino "gigantescos búfalos" que no estaban muy felices de vernos. Afortunadamente los veríamos en grupo mas tarde, pero en ese momento pudimos desayunar y desarmar todo tranquilos. Luego de tal experiencia, emprendimos el resto de la ruta hacia Liard River y ahí nos instalamos. Generalmente acampamos en algún lugar cerca de la ruta, pero en el caso de las Hotsprings, las instalaciones están dentro del Campground y termino siendo mas conveniente. El costo por carpa (tentsite) es de 21 U$D, e incluye los servicio de camping, como todo lo que comprende a las termas. Con una buena dosis de suerte, el cielo estaba estrellado, con lo que el baño nocturno en las termas fue un verdadero lujo.

Termas de Liard River a la noche
 
 
Amanecer en Muncho Lake 



Pos duchazo en Muncho Lake

Luego de una noche en el LIARD RIVER HOTSPRINGS CAMPGROUND, nos esperaba Muncho Lake, otro de los tantos escenarios naturales que British Columbia nos quería mostrar. En cada cambio de ruta, cruce, giro, aparece un nuevo espectáculo natural, increíble. Llegamos a Muncho Lake cercano al atardecer, y si bien disfrutamos mucho del paisaje, no seria hasta que despertemos al lado del lago para quedar maravillados con el lugar. Un verdadero paraíso, del color del agua del Mar Caribe, pero enclavado en un valle canadiense. Tal fue el asombro, que no dudamos en sacar del fondo de las alforjas las mallas, y al agua pato!! Claro esta que la temperatura de estos lagos varía bastante de la del agua de una playa en el Caribe, pero se sintió bien un día de playa en medio de constantes montanas. Luego vinieron días de 100 a 130 km diarios de pedaleo, recorrimos lugares como Summit Lake, Fort Nelson y Pink Mountain, en este ultimo una aventura bastante interesante y la prueba de como la bicicleta es una especie de escudo de buena voluntad. Ese día habiamos terminado de pedalear muy tarde en la noche, y estábamos no solo mojados y muertos de frío, pero estresados por pedalear de noche, que luego declararíamos actividad prohibida en lo que queda del viaje. Al llegar a una parada donde en teoría había una estación de servicio, nos dimos cuenta que estaba abandonada y no podríamos cargar agua ni acampar en sus cercanías. En base a esto miramos lo poco que había alrededor y vimos una cabaña recién construida, con una pequeña entrada y su interior por supuesto completamente seco. Como llovía y hacia mucho frío, no dudamos demasiado, y dejando las bicicletas a la vista como señal de que veníamos en son de paz, pasamos la noche secos en la cabaña. A la mañana siguiente, y como llovía mucho, demoramos la partida, y tuvimos la visita de alguien que esperábamos: el dueño de la cabaña. Se acerca a la entrada de la cabaña y nos dice "Hola! Veo que están acampando...en mi cabaña!!", y casi sin dejarnos explicar la historia, entro, se presento junto a su hermano y comenzó una charla que terminaría 6 horas mas tarde en su propia casa tomando un te caliente. Este tipo de experiencias te demuestran el poder de la bicicleta como medio de transporte y como representante del viaje, y sin duda constituyen los mejores recuerdos de toda esta travesía.

El día que conocimos a Ardy
 
 
Luego de Pink Mountain llegamos a Fort St John, nuestra primer parada de descanso casi obligada. Allí vivía Ardy Mc Cay, una excelente persona, que conocimos haciendo dedo una noche en el camino de regreso del festival Artwells que mencione en la entrada anterior. El día que nos conocimos, veníamos caminando a la noche buscando un lugar donde acampar en las afueras de Dawsons Creek, una ciudad a 100 kilómetros al sur de Fort St John. Era parte de nuestra ruta de regreso hacia Whitehorse (Yukon) donde habíamos dejado las bicis. Ya casi dados por vencido, veníamos caminando al costado de la ruta y se nos acerca una camioneta, baja el vidrio, y nos dice "parece que necesitan un aventón... hacia donde van?", a lo que respondimos "hasta Whitehorse, asique cualquier lugar antes nos queda perfecto". Cargamos todas nuestras cosas en la parte trasera de su camioneta y emprendimos camino hacia el Norte. Charla va, charla viene, nos cuenta que el era padre soltero y que estaba a regresando a su casa luego de dejar a su hijo en casa de su ex mujer. Luego de ese comentario nos dijo "tengo la casa para mi solo, no quieren quedarse a dormir? Seguro deben tener que buscar un lugar donde dormir verdad?", a lo que sin dudarlo aceptamos y terminamos sin saber generando una amistad muy interesante con Ardy. Al día siguiente seguimos nuestro recorrido hacia el Norte, con la promesa de regresar x la misma ruta y pasar un fin de semana en su casa, para conocer a su hijo, Beckum. Al regresar, pasamos un fin de semana completo en su casa, que incluyo noche de parranda, asado en el lago y pesca!!! Se siguen sumando historias al libro y solamente es el comienzo...

Así terminamos nuestra estadía en Fort St John

Luego de un fin de semana genial en casa de Ardy, seguimos hacia nuestra nueva parada: Prince George. Para llegar allí debíamos cruzar Chetwynd (capital mundial del tallado con motosierra...) y algunos puestos intermedios. Tomamos una ruta alternativa llamada Braden Road que nos permitía ahorrarnos de pasar Dawson Creek y hacer nuestro viaje mas directo hacia destino. Llegando la noche, nos acercamos a pedir agua a un campamento petrolero de SHELL donde nos esperaban mas sorpresas. Al tocar la puerta sale la cocinera del campamento y nos invita a pasar al comedor a servirnos el agua. Al llegar allí, nos pregunta si habíamos cenado, a lo que respondimos que no, y que el agua seria para cocinar entre otras cosas. Fue ahí cuando vemos un buffet servido inmenso, y nos dice la cocinera "entonces sirvanse todo lo que puedan, porque mañana mudamos el campamento y esa comida no va a comerse". Casi en shock, llenamos unas cajas de telgopor y terminamos acampando a 30 mts de allí, ya que la cantidad de comida era interminable e incluía carnes, vegetales, y muchas cosas que nos maliciarían x un rato!!! Quizás parezca exagerado, pero la dieta del cicloviajero es bastante limitada!!! Buena onda!!!

Las cocineras del Shell Camp merecían una foto!!!

Al despertar al otro día, esperamos a que terminen de mudar el campamento  y arrancamos hacia Chetwynd. Llegamos cerca de la caída del sol y nos dirijimos hacia el "Red Lyon INN" una combinación de restaurant y hotel, que tiene 2 habitaciones que ofrece como refugio (SHELTER), que en principio uno lo subestima por la idea que uno tiene de este tipo te alojamiento, pero la verdad resulto ser un lugar espectacular, dos habitaciones en perfecto estado, un baño reluciente donde tomar una ducha caliente y como si fuera poco podes desayunar, almorzar y cenar en el restaurant completamente GRATIS. Recomiendo usar esta opción en ciudades pequeñas de Canadá, ya que generalmente todos los Shelters están en muy buen estado (difieren mucho de la idea de un refugio para borrachos) , y no requieren previa reservación ni nada.

Antes de partir de casa de Eric

Luego nos dirigimos hacia Prince George, lugar donde descansaríamos un par de días, en casa de nuestro amigo rutero Eric Koram. Le digo amigo rutero porque lo conocimos pedaleando, en Destruction Bay, en el norte del Yukon Territory. Eric, con 50 años, se había subido a la bicicleta como curiosidad, y porque su hija lo había desafiado diciendo que no haría ni 2 cuadras. Su promedio de km diarios termino siendo 150km, lo cual era inclusive superior a lo que nosotros podíamos hacer, por lo cual espero el sirva de inspiración a muchos que dudan en hacer un viaje de estas características. Lo conocimos en una estación de servicio, y casi nos hizo prometerle que nos quedaríamos en su casa en nuestra pasada x Prince George. Persona de gran corazón, pocas palabras, y mucha intensidad para hacer las cosas, con la que disfrutamos de 3 días a pura risa.


Así cierro el capitulo "British Columbia Norte", con algo de los recorrido y las anécdotas que considero mas interesantes. Me resulta importante mezclar las bellezas naturales del lugar con su gente. Creo que un buen paisaje no seria nada si no esta acompañado por alguien que se ponga a la par. Este viaje te hace replantear el hecho de si uno tiene demasiada suerte, o es realmente verdad que las buenas energías irradian ondas positivas, y todo eso se traduce en grandes encuentros e historias, o si todo es parte de múltiples coincidencias. Para un ex escéptico de todo lo "mágico" como yo, todo esto es nuevo, y no deja de alucinarme momento a momento.