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5/12/12

British Columbia, una joya de Canadá - Recorriendo el Norte

El Yukon nos había dejado una muy buena impresión del Norte Canadiense, pero no teníamos la mas remota idea de lo que seria recorrer el Sudoeste, tanto por la belleza de sus paisajes, como por la interminable generosidad de su gente. A medida que vaya avanzando la entrada, van a ir surgiendo las anécdotas. Me esmere en nombrar algunas interesantes, pero no son ni una décima parte de todo lo que sucede arriba de una bicicleta, todos los días hay algo nuevo que queda para el recuerdo.
 
 



Entramos a British Columbia y la recorrimos de Norte a Sur. Arrancamos al salir de Watson Lake con próxima parada las LIARD RIVER HOTSPRINGS (termas del Río Liard). Camino a las termas acampamos al costado de la ruta en una planicie con unos espacios bastante sospechosos a los que nuestro mas experimentado ciclista declaro "espacios que habían sido ocupados por carpas". Confiando en su palabra, armamos campamento, cocinamos, y nos fuimos a dormir. A la mañana siguiente, Tatan escucho el rugir de una respiración que no le sonaba muy familiar, y al asomarse afuera de la carpa, tenia un búfalo inmenso mirando hacia nuestras carpas. Su mirada nos dejo saber que esos espacios de pasto aplanado no habían sido "carpas", sino "gigantescos búfalos" que no estaban muy felices de vernos. Afortunadamente los veríamos en grupo mas tarde, pero en ese momento pudimos desayunar y desarmar todo tranquilos. Luego de tal experiencia, emprendimos el resto de la ruta hacia Liard River y ahí nos instalamos. Generalmente acampamos en algún lugar cerca de la ruta, pero en el caso de las Hotsprings, las instalaciones están dentro del Campground y termino siendo mas conveniente. El costo por carpa (tentsite) es de 21 U$D, e incluye los servicio de camping, como todo lo que comprende a las termas. Con una buena dosis de suerte, el cielo estaba estrellado, con lo que el baño nocturno en las termas fue un verdadero lujo.

Termas de Liard River a la noche
 
 
Amanecer en Muncho Lake 



Pos duchazo en Muncho Lake

Luego de una noche en el LIARD RIVER HOTSPRINGS CAMPGROUND, nos esperaba Muncho Lake, otro de los tantos escenarios naturales que British Columbia nos quería mostrar. En cada cambio de ruta, cruce, giro, aparece un nuevo espectáculo natural, increíble. Llegamos a Muncho Lake cercano al atardecer, y si bien disfrutamos mucho del paisaje, no seria hasta que despertemos al lado del lago para quedar maravillados con el lugar. Un verdadero paraíso, del color del agua del Mar Caribe, pero enclavado en un valle canadiense. Tal fue el asombro, que no dudamos en sacar del fondo de las alforjas las mallas, y al agua pato!! Claro esta que la temperatura de estos lagos varía bastante de la del agua de una playa en el Caribe, pero se sintió bien un día de playa en medio de constantes montanas. Luego vinieron días de 100 a 130 km diarios de pedaleo, recorrimos lugares como Summit Lake, Fort Nelson y Pink Mountain, en este ultimo una aventura bastante interesante y la prueba de como la bicicleta es una especie de escudo de buena voluntad. Ese día habiamos terminado de pedalear muy tarde en la noche, y estábamos no solo mojados y muertos de frío, pero estresados por pedalear de noche, que luego declararíamos actividad prohibida en lo que queda del viaje. Al llegar a una parada donde en teoría había una estación de servicio, nos dimos cuenta que estaba abandonada y no podríamos cargar agua ni acampar en sus cercanías. En base a esto miramos lo poco que había alrededor y vimos una cabaña recién construida, con una pequeña entrada y su interior por supuesto completamente seco. Como llovía y hacia mucho frío, no dudamos demasiado, y dejando las bicicletas a la vista como señal de que veníamos en son de paz, pasamos la noche secos en la cabaña. A la mañana siguiente, y como llovía mucho, demoramos la partida, y tuvimos la visita de alguien que esperábamos: el dueño de la cabaña. Se acerca a la entrada de la cabaña y nos dice "Hola! Veo que están acampando...en mi cabaña!!", y casi sin dejarnos explicar la historia, entro, se presento junto a su hermano y comenzó una charla que terminaría 6 horas mas tarde en su propia casa tomando un te caliente. Este tipo de experiencias te demuestran el poder de la bicicleta como medio de transporte y como representante del viaje, y sin duda constituyen los mejores recuerdos de toda esta travesía.

El día que conocimos a Ardy
 
 
Luego de Pink Mountain llegamos a Fort St John, nuestra primer parada de descanso casi obligada. Allí vivía Ardy Mc Cay, una excelente persona, que conocimos haciendo dedo una noche en el camino de regreso del festival Artwells que mencione en la entrada anterior. El día que nos conocimos, veníamos caminando a la noche buscando un lugar donde acampar en las afueras de Dawsons Creek, una ciudad a 100 kilómetros al sur de Fort St John. Era parte de nuestra ruta de regreso hacia Whitehorse (Yukon) donde habíamos dejado las bicis. Ya casi dados por vencido, veníamos caminando al costado de la ruta y se nos acerca una camioneta, baja el vidrio, y nos dice "parece que necesitan un aventón... hacia donde van?", a lo que respondimos "hasta Whitehorse, asique cualquier lugar antes nos queda perfecto". Cargamos todas nuestras cosas en la parte trasera de su camioneta y emprendimos camino hacia el Norte. Charla va, charla viene, nos cuenta que el era padre soltero y que estaba a regresando a su casa luego de dejar a su hijo en casa de su ex mujer. Luego de ese comentario nos dijo "tengo la casa para mi solo, no quieren quedarse a dormir? Seguro deben tener que buscar un lugar donde dormir verdad?", a lo que sin dudarlo aceptamos y terminamos sin saber generando una amistad muy interesante con Ardy. Al día siguiente seguimos nuestro recorrido hacia el Norte, con la promesa de regresar x la misma ruta y pasar un fin de semana en su casa, para conocer a su hijo, Beckum. Al regresar, pasamos un fin de semana completo en su casa, que incluyo noche de parranda, asado en el lago y pesca!!! Se siguen sumando historias al libro y solamente es el comienzo...

Así terminamos nuestra estadía en Fort St John

Luego de un fin de semana genial en casa de Ardy, seguimos hacia nuestra nueva parada: Prince George. Para llegar allí debíamos cruzar Chetwynd (capital mundial del tallado con motosierra...) y algunos puestos intermedios. Tomamos una ruta alternativa llamada Braden Road que nos permitía ahorrarnos de pasar Dawson Creek y hacer nuestro viaje mas directo hacia destino. Llegando la noche, nos acercamos a pedir agua a un campamento petrolero de SHELL donde nos esperaban mas sorpresas. Al tocar la puerta sale la cocinera del campamento y nos invita a pasar al comedor a servirnos el agua. Al llegar allí, nos pregunta si habíamos cenado, a lo que respondimos que no, y que el agua seria para cocinar entre otras cosas. Fue ahí cuando vemos un buffet servido inmenso, y nos dice la cocinera "entonces sirvanse todo lo que puedan, porque mañana mudamos el campamento y esa comida no va a comerse". Casi en shock, llenamos unas cajas de telgopor y terminamos acampando a 30 mts de allí, ya que la cantidad de comida era interminable e incluía carnes, vegetales, y muchas cosas que nos maliciarían x un rato!!! Quizás parezca exagerado, pero la dieta del cicloviajero es bastante limitada!!! Buena onda!!!

Las cocineras del Shell Camp merecían una foto!!!

Al despertar al otro día, esperamos a que terminen de mudar el campamento  y arrancamos hacia Chetwynd. Llegamos cerca de la caída del sol y nos dirijimos hacia el "Red Lyon INN" una combinación de restaurant y hotel, que tiene 2 habitaciones que ofrece como refugio (SHELTER), que en principio uno lo subestima por la idea que uno tiene de este tipo te alojamiento, pero la verdad resulto ser un lugar espectacular, dos habitaciones en perfecto estado, un baño reluciente donde tomar una ducha caliente y como si fuera poco podes desayunar, almorzar y cenar en el restaurant completamente GRATIS. Recomiendo usar esta opción en ciudades pequeñas de Canadá, ya que generalmente todos los Shelters están en muy buen estado (difieren mucho de la idea de un refugio para borrachos) , y no requieren previa reservación ni nada.

Antes de partir de casa de Eric

Luego nos dirigimos hacia Prince George, lugar donde descansaríamos un par de días, en casa de nuestro amigo rutero Eric Koram. Le digo amigo rutero porque lo conocimos pedaleando, en Destruction Bay, en el norte del Yukon Territory. Eric, con 50 años, se había subido a la bicicleta como curiosidad, y porque su hija lo había desafiado diciendo que no haría ni 2 cuadras. Su promedio de km diarios termino siendo 150km, lo cual era inclusive superior a lo que nosotros podíamos hacer, por lo cual espero el sirva de inspiración a muchos que dudan en hacer un viaje de estas características. Lo conocimos en una estación de servicio, y casi nos hizo prometerle que nos quedaríamos en su casa en nuestra pasada x Prince George. Persona de gran corazón, pocas palabras, y mucha intensidad para hacer las cosas, con la que disfrutamos de 3 días a pura risa.


Así cierro el capitulo "British Columbia Norte", con algo de los recorrido y las anécdotas que considero mas interesantes. Me resulta importante mezclar las bellezas naturales del lugar con su gente. Creo que un buen paisaje no seria nada si no esta acompañado por alguien que se ponga a la par. Este viaje te hace replantear el hecho de si uno tiene demasiada suerte, o es realmente verdad que las buenas energías irradian ondas positivas, y todo eso se traduce en grandes encuentros e historias, o si todo es parte de múltiples coincidencias. Para un ex escéptico de todo lo "mágico" como yo, todo esto es nuevo, y no deja de alucinarme momento a momento.

17/11/12

Canada: Comenzó en el Yukon Territory!

Entramos en Canadá percibiendo otra vibra de lo que habíamos encontrado en Alaska: Una frontera amable, una agente de inmigración linda (no se ve muy seguido), y empezamos a cruzar fauna mucho mas seguido de lo que esperábamos. Entre ellos encontramos: Osos Grizzlies, Ciervos, Renos, Alces, Búfalos, linces y otros animales mas pequeños. Era tan solo una pequeña muestra de lo que nos tenia preparado Canadá para los siguientes meses en recorrido.



Que se yo de Canadá?

Canadá esta ubicada en el extremo norte de América del Norte. Se extiende desde el océano Atlántico al este, el océano Pacífico al oeste, y hacia el norte hasta el océano Ártico, compartiendo frontera con los Estados Unidos de América al sur y al noroeste con su estado Alaska. Es el segundo país más extenso del mundo después de Rusia, y también el más septentrional. Ocupa cerca de la mitad del territorio de Norteamérica. La federación canadiense consta de diez provincias y 3 territorios. Está gobernada como una democracia parlamentaria y monarquía constitucional con Isabel II como jefe de estado. Es una nación bilingüe con el inglés y el francés como lenguas oficiales en el ámbito federal. Viven cerca de 32 millones de personas en todo el país, con Toronto como ciudad mas poblada del país y Ottawa su capital. La moneda oficial es el dolar Canadiense, y hasta ahí llega la clase de hoy! mucho mas en Wikipedia para los interesados!





Entrada a CANADÁ desde el territorio del Yukon
Llegamos al territorio del Yukon,  entrando  por  la Alaska Highway a la ciudad de Beaver Creek. Nos quedamos dos noches, dado que teníamos que terminar unos tramites pendientes, lo que nos permitió descansar algo mas antes de emprender dos tirones, uno hasta Whitehorse (capital del territorio) y otro ya bajando hacia British Columbia, que pospusimos por ir al festival “Artwells” en modalidad “dedo”. Para recalcar del primer trayecto, sin duda es la vida silvestre: apenas entramos a Canadá, vimos nuestro primer Oso Grizzly, del cual nos veníamos cuidando ya desde Alaska, por ser el de mayor tamaño junto al Oso Polar. El oso Grizzly puede comer 60 kilos de salmón x día, pesar hasta 800 kilos, y tornarse agresivo en caso de pelear por su comida o si uno se interpusiera en el camino entre el y sus cachorros. El que vimos sin duda era de un tamaño bastante considerable, y estaba junto a dos cachorros, que instantáneamente al vernos se treparon a un árbol mientras su madre nos miraba atentamente. Con un intento de filmación fallido y con vida, seguimos viaje y nos encontramos con el resto de la fauna local a través que se fueron dando los días: Osos negros,  Ciervos, alces, renos, Ovejas de la Montana (traducción directa de mountain sheep), búfalos, linces, puercoespines, diversas aves y otros tantos que sin dudarlo cruzan la ruta en cualquier momento y se pasean por bosques y prados a uno y otro lado de la misma.



Recorrimos desde Beaver Creek a Whitehorse (446km) haciendo paradas en Lakecreek Campground, Destruction Bay, Haines Junction, y algunos puntos de acampada intermedios. Recorrimos toda la margen interna del Kluane National Park, que es uno de los mas extensos del territorio, el cual se creó en 1972 y abarca 22.013 km². El parque incluye la montaña más alta de Canadá, el monte Logan, de 5959 m. Tuvimos la suerte, de quedarnos en casa de Rick, uno de los pocos guardaparques del mismo, que ya retirándose, guarda los mejores recuerdos de sus días dentro del parque y no solo nos alojo, sino que nos educo sobre todo lo que se lleva a cabo dentro del parque. También, como tantos otros que fuimos conociendo en el camino, construyó su propia casa, unacabana en medio de la Montana  con un río que hacia de limite a su terreno, un verdadero lujo.
Destruction Bay

Casa de Rick

 Llegamos a Whitehorse un Viernes a la tarde, a casa de Phillip Le Blonde, un personaje excentrico de la ciudad que tenia como pasado ser dueño de la bicicleteria mas famosa de la ciudad y de múltiples inventos geniales. Entre ellos tenia un bus de la escuela, de los amarillos de las película, en el que había montado un taller móvil con el que recorría todas las ciudades recónditas de la Montana, dándoles la chance a todos quienes viven alejados de la ciudad tener sus bicicletas en perfecto estado. También, ya retirado del negocio, se dedica a construir arte a partir de partes de bicicletas, entre ellos el domo que ya se convirtió en parada obligada de todos los que visiten Whitehorse. El mismo esta hecho con 800 llantas de bicicleta, que junto durante 5 años y diseñó durante el mismo tiempo. Lo peculiar del domo es que las llantas están unidas con precintos, no hay un punto de soldadura en ningún lado, y tiene la rigidez suficiente para que uno lo recorra y hasta saque fotos encima del mismo!!!


"The dome" by Phillip Le blonde

Estando en casa de Phillip, hicimos un receso de 10 días para visitar Artwells, un festival de artes múltiples, donde conocimos un poco de la vida alternativa Canadiense, y mucha gente tanto en Stewart  Cassier Highway como en la Alaska Highway, ya que recorrimos “a dedo”  3500 km entre ida y regreso. Este festival nos  abrió el camino para luego ser alojados múltiples veces durante el camino en nuestro recorrido hacia el sur una vez que nos montamos de Nuevo en las bicicletas, y desde donde continuo contando un poco la historia, ya que de otra manera haría un poco densa la lectura del blog.
Marsh Lake, acampando en el infinito

El día que partíamos de casa de Phillip en Whitehorse, tuvimos un pequeño percance con mi bicicleta y tuvimos que quedarnos a reparar mi rueda delantera. Eso nos frustro un poco, porque estábamos motivados ya a subirnos y seguir nuestro recorrido al sur, ya el clima nos comenzaba a correr un poco. Como el ying y el yang, todo lo bueno tiene algo de malo y viceversa, nos tocaría algo genial. Como salíamos cercano a las 4 pm a pedalear, el camino nos permitiría hacer unos 60 km cuanto mucho, ya que comenzaba a hacerse de noche mas temprano. Por esa razón, Phillip nos recomendó con su amigo Peter Heebink, que vive junto a Marsh Lake, y es parte del programa Warmshowers. A la consulta de si eramos bienvenidos, el respondió “deciles que los espera una cerveza helada”.  Sin mucho mas que analizar, agradecimos a Phillip por ser tan buen hospite, y salimos camino a Marsh Lake, lugar que nos regalaría un fin de semana increíble. Al llegar a casa de Peter, todo parecía de novela: una cabaña frente al lago, que pertenecía a un hombre de 69 años con el espíritu de uno de 25. Nos tomamos unas cervezas, y comenzamos a compartir charlas sobre viajes en bicicleta y la vida en general. Peter, que era originario de EEUU, llevaba ya muchos años en el Yukon donde se desarrollo como carpintero, que en estos pagos es mas que el que arregla o hace muebles, sino que son usualmente constructores. El se dedicaba a hacer cabañas y decks, muchas de ellas alrededor del mismo Marsh Lake, que mas tarde conocimos muy bien. Como una cosa lleva a la otra, Peter nos invito a que si al otro día había buen clima, fuéramos en su barco de elaboración propia, a recorrer el lago y acampar al otro lado del mismo. Encantados aceptamos la propuesta, ya que nada nos corre mas que el deseo de volver a casa, lleno de este tipo de historias para compartir con la familia y los amigos. La acampada fue en una playa desierta, incluyo una gran fogata, asado, bebidas, comidas, música, y múltiples historias (incluidas las infaltables que incluyen a la CACA como protagonista!!!). La razón por la que reparo en describir estos personajes que el camino nos tiene preparados, es porque los mismos son los que hacen a nuestro viaje. Y algunos de ellos, como Peter, son un reflejo de lo que uno ve hacia adelante y le gustaría alcanzar: con 69 años, todavía poder tirarme al piso a jugar con los perros, acampar en un lago con 4 personas de 30 años de igual a igual, con el humor y la vibra propios de la juventud eterna, que nada tiene que ver con la inmadurez ni ubicarse en tiempo y espacio como en repetidas ocasiones escuchamos. Este hombre estaba vivo, y espero tener un 10% de su vitalidad si logro llegar a los 70 años. 

 



 
 

De Marsh Lake salimos hacia los últimos puntos recorridos del Yukon territory, Squanga, Morley Recreation Site, Rancheria, y por ultimo Watson Lake, ultima parada. En el camino disfrutamos de los últimos paisajes increíbles, encuentros múltiples con ciclistas, y acampando donde caiga la noche, que siempre lo obliga a uno a arrancar con mas pilas y deseos de avanzar. Poco antes de Watson Lake se decide si uno baja por la Stewart – Cassiar Highway o la Alaska highway.

Vale contar una anécdota de Rancheria. Llegamos cerca de las 22hs, y nos pusimos a elongar un poco frente al Rancheria Lodge, que es básicamente todo lo que hay allí. En ese momento se acerco una señora, que resulto ser la dueña del lodge y nos dijo "parece que necesitan un lugar donde dormir", a lo que respondimos "si, claro, seguro encontramos un lugar donde poner nuestra carpa, mañana seguimos viaje". Luego respondió "y que tal si les doy una habitación... GRATIS!", por lo que el final es bobo contarlo...bañados, secos, calentitos y camita hasta el otro día! Solamente nos quedo agradecer al día siguiente y salir del Yukon con una sonrisa de oreja a oreja, con la promesa de difundir el lodge, asique aquí la mención http://www.karo-ent.com/rancheria.htm.


El Yukon nos dejo ver una parte de Canadá que vive muy relajada, a donde se van a vivir los personajes mas excentricos, que con seguridad debe gustarles la vida al aire libre y el fresco. Muchas plantas de petróleo, minería, y unos cuantos fanáticos de la búsqueda del oro son las principales industrias que pueden verse.  Nada de que quejarnos, tanto paisajisticamente como humanamente nos dejo absolutamente satisfechos y preparados para la próxima Aventura: British Columbia.

Consejo para ciclistas

Si estas leyendo este blog y como ciclista te preguntas cuales son los pros y contras de una y otra, lo resumo de la siguiente manera. La Stewart Cassier Highway es super desolada, por lo que se necesita cargar mas comida. Los pueblos están muy distanciados uno de otro lo que oblige a acampar donde te agarra la noche y el contacto con la fauna es mas extremo. Que no te sorprenda la visita de osos ni otros integrantes de la fauna local si no sacaste la comida de la carpa como se recomienda. Los paisajes son increíbles como en todo British Columbia, y diría que los caminos son bastante mas sinuosos y montañosos que en el caso de la Alaska Highway. Esta ultima es mas simple, tiene mas llanos, las ciudades están mas cerca una de la otra, y sobre todo al comienzo tiene unos paisajes realmente espectaculares, que poco tienen que envidiarle a otros caminos que hayamos recorrido, incluida la Stewart Cassiar, que la hicimos a dedo cuando bajamos al festival que mencione anteriormente.

11/10/12

Alaska: Ultimos pasos, desde Paxson (Alaska) a Beaver Creek (Canada)

La salida de Paxson fue muy relajada, acampamos al lado del río, frente al lodge, en un espacio abierto muy cómodo. Habíamos pasado una noche fenomenal con Miquel y Domingo, nuestros amigos motoviajeros. Ronda de cervezas, hamburguesas, y compartir historias y experiencias que son los mejores recuerdos sin dudas de nuestros viajes. Aprovecho para comentar que Miquel acaba de publicar "Un millón de piedras", su libro que narra parte de su viaje alrededor del mundo en moto, muy interesante (www.miquelsilvestre.com). Salimos desde Paxson hacia el Norte, con destino próximo Delta Junction, de camino hacia Tok que era nuestro destino final.  Tuvimos un tremendo aguacero al comienzo del camino, por lo que pedaleamos empapados todo el día. Todo esto lo pago el paisaje, que era verdaderamente increible. Para evitar cualquier enfriamiento, antes de que anochezca buscamos un espacio bajo algún puente para acampar, lugar donde siempre se esta al reparo de la lluvia y se encuentra leña seca para un buen fuego a la noche. Al otro día llegamos a Delta Junction, ciudad sin atracción alguna, básicamente un pueblo creado para abastecer las bases militares ubicadas de camino al mismo. Por esta razón, solamente aprovechamos para hacer compras, ya que las distancias sin supermercados son bastante grandes, y seguimos viaje hacia Tok, ya por la Alaska Highway y con dirección sudeste. Quizás suene loco que mencione la dirección en la que vamos, pero entenderían la importancia que esta tiene, cuando estas tratando de salir de un territorio tan frío y todas las rutas que tomas van hacia el norte y al este, nunca al sur!!! Camino a Tok, usamos algunos Rest Areas para acampar, y finalmente llegamos a Tok, donde como primer noche dormiríamos en un quincho en la entrada Norte de la ciudad, que pertenece al Lions Club, muy popular en Alaska y Canada, estrechamente vinculado a Rotary Internacional. En casi todo pueblo hay una plaza o parque armado o mantenido por dicha constitución.



Tok es la ultima ciudad "grande" antes de salir de Alaska por la Alaska Highway, habitada por 1800 habitantes, entre ellos nuestro amigo "Chip", que se ha ganado un espacio grande tanto en el blog como en nuestra memoria y corazones. Conocimos a Chip por medio de Couchsurfing, y teníamos referencias de otros viajeros que ya habían pasado por allí y habían parado en su casa. Tuvimos la suerte de que el este en casa cuando le avisamos que iríamos, ya que se dedica a llevar equipamiento en avión a mineros en medio de la montaña, y pasa buen tiempo del verano fuera de casa. Chip es originario de Arizona (EEUU) y entre su extenso currículum viajero, hay largos años como hippie, viajando por Europa, Medio Oriente y Asia, donde se destacan los anos que vivió en Afganistan en las épocas de los reyes, cuando no existían los confllictos por el petróleo y el terrorismo que hay hoy en día. También, había criado junto a su mujer durante 4 años de su vida a sus dos hijos sobre un velero zurcando las islas del Océano Pacifico, ya que así se lo había ordenado uno de sus sueños. Así y sin saberlo, colaboro con nuestro deseo de seguir haciendo realidad el nuestro, mostrándonos que todo es posible, y que solamente no hay que dejar que los miedos se interpongan en el camino de los mismos. Con sus 66 años, su lema era "If you can dance and smile, then you are good", que literalmente significa que "Si puedes bailar y sonreír, entonces estas bien". A continuación, una foto de la cena previa a partir!!!


Luego de dos noches en un trailer acampado en el jardin de Chip, partimos hacia la frontera, que distaba a unos 130 km aprox. Noche previa acampando a mitad de camino, pasamos la frontera sin grandes abatares ni necesidad de sellar el pasaporte, y nos dirigimos hacia Beaver Creek, primer parada en Canadá. En el camino, vimos nuestro primer Oso Grizzly junto a dos cachorros, muestra de lo que sera el contacto con la vida silvestre en los próximos meses recorriendo Canadá.

Que nos dejo Alaska?

Caminos super extensos, días eternos, bellos paisajes, y una población muy dividida entre gente que subió para vivir con mayor libertad, nativos, y un grupo de gente bastante cuadrada y con gran afinidad a las armas, que deja muy clara su territorialidad. Un buen lugar para arrancar el viaje como desafío físico, así como también para conocer otros cicloviajeros, dada la popularidad de la ruta.